Opinión _ Caridad

Caridad, la doble cara de la sociedad

 “La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo.” _ Eduardo Galeano

 

Francis

La idea de arquitectura social evoca muchas imágenes, ideas, y conceptos. Solemos ver directamente a personas con escasos recursos (económicos), incluso sin que la palabra arquitectura se represente con ninguna imagen. Parece ser que visualizamos, directamente, el fin. Pero es extraño que la palabra “social” traiga a nuestra mente palabras como esta. ¿Acaso nuestra conciencia nos lleva, directamente, a esa imagen como una respuesta a nuestra moral o la falta de ella? En Wikipedia, la “arquitectura social”[1] se refiere a ella como la protección pública, destinada a la “clase social baja”. Parece ser que es nuestra responsabilidad  proteger a la “clase social baja”. ¿No formamos parte de la misma sociedad? ¿Qué nos ha dado el privilegio de ser los protectores? La responsabilidad parece ser el medio que trasciende el verdadero fin.

Por otro lado, cuando se habla de arquitectura social también podemos pensar en las razones, varias de ellas, y aunque una de ellas sea la pobreza, también existen más casos, como las emergencias. Entre ellas, los desastres naturales actuales, las guerras y los respectivos problemas “consecuentes”, como los refugiados. En este caso, también nos cuestionamos la responsabilidad social que tenemos para ayudar a personas que han sido afectadas por factores fuera de su control. ¿Pero las guerras son lo mismo que los desastres naturales? Aquí es cuando podemos cuestionarnos con mayor facilidad sobre la diferencia de todas esas “responsabilidades” y sus verdaderos fines.

La fundación “Make it Right”, de Brad Pitt, fue fundada en diciembre de 2006, tras el desastre ocasionado por el huracán Katrina[2]. En la información que se resalta sobre los objetivos de la fundación, se encuentra la cantidad de casas que se pensaban construir, la eficiencia de las casas, la capacidad de ayuda medioambiental que además ofrecen, los arquitectos reconocidos involucrados en su construcción e, incluso, las celebridades que han aportado con dinero. Queda clara “la ayuda” que aporta la fundación.

“Tuve suerte, porque esto es una realidad cuando creces en un lugar como ese.”  Son las palabras de Diébédo Francis Kéré, en una presentación de TED[3], llamada “Cómo construir con arcilla… y con la comunidad”. Es interesante como, desde el título, podemos darnos cuenta de sus intenciones, de trabajo “con” y no “para” la comunidad. La frase anterior la pronuncia al principio de la charla, cuando agradece la suerte de haber podido estudiar en Alemania y de no haber muerto en su país, como muchos de los niños que ahí viven. Entonces comprendemos que, en la sociedad actual, la suerte parece estar relacionada directamente con los derechos humanos de vivir, estudiar, aprender, trabajar. Luego de estudiar en Alemania, lo único que quería era usar sus nuevas habilidades, para lograr que los niños de su pueblo tengan nuevas oportunidades, buscaba modificar la realidad de la que hablaba antes. A pesar de eso, no tenía los recursos como en el caso de Brad Pitt, pero logra conseguirlos y, luego de convencer a las personas de su comunidad sobre lo que quería hacer, comienza a trabajar conjuntamente con ellos para realizar varios proyectos que aprovechaban el material del lugar, se relacionaban con el entorno, optimizando su funcionamiento e, incluso, siendo amigables con el medio ambiente. Durante la charla se enfoca siempre en su único fin: las personas, su verdadera razón. “Y continuamos construyendo, ese es el resultado. Los niños están contentos y les encantó. La comunidad estaba muy orgullosa. Y hasta los animales como ese burro, amaban nuestro edificio”. El fin de las obras es para el crecimiento conjunto de las personas, una escuela primaria, una escuela secundaria, una biblioteca.

“Pero la razón para hacer lo que hago es mi comunidad. Cuando era niño, iba a la escuela y regresaba a Gando en las vacaciones. Al final de las vacaciones debía despedirme de la comunidad, yendo de un recinto a otro. Todas las mujeres de Gando sacaban su ropa de esta manera y me daban su última moneda. En mi cultura, este es un símbolo de profundo afecto. Con tan solo 7 años, estaba impresionado. Un día le pregunté a mi madre: ¿Por qué todas estas mujeres me aman tanto? Ella respondió: están contribuyendo a pagar tu educación con la esperanza de que tengas éxito y un día regreses y ayudes a mejorar la calidad de vida de la comunidad. Ahora espero que mi comunidad esté orgullosa gracias a este trabajo. Espero poder demostrarles el poder de la comunidad, y mostrarles que la arquitectura puede ser inspiradora para las comunidades para forjarse su propio futuro. Muchas gracias. Muchas Gracias. Muchas, muchas, gracias. Gracias. Muchas gracias.”_ Diébédo Francis Kéré

La diferencia de responsabilidad entre cómo la afronta Brad Pitt y como la afronta Diébédo Francis Kéré es clara en el sentido más profundo de la palabra responsabilidad[4], la habilidad de responder. Ambos aplican su facultad de responder, pero solo Francis Kéré es realmente quien tiene la habilidad, con la compresión profunda de la situación, amor incondicional por su comunidad y cooperación, para generar una respuesta de cambio profundo y conjunto, integrándose dentro de la misma respuesta y no desde fuera. La cuestión es que no es cuestión de caridad, dar porque es lo que pensamos que se necesita, no, es realmente comprender y trabajar, en conjunto, para entender los problemas y respetarnos mutuamente para que cada uno sea libre de forjarse su propio futuro, independientemente y en comunidad.

Nosotros también deberíamos plantearnos cuál es nuestra responsabilidad, la suerte no debería ser el factor para definir lo básico, el derecho de los seres humanos, la falta de derechos que, además, ha sido ocasionada por nuestra culpa. Puede que muchos intenten quitarse la culpa de encima justificándose en que no han sido sus actos los que han llevado al mundo a estar como está, puede que de sus antepasados, o de la naturaleza. Pero como dijo Edmund Burke[5]: “Lo único que necesita el mal para triunfar, es que los hombres de bien no hagan nada”. Por lo tanto, no podemos dejarlo a la suerte, por no culparnos los unos a los otros, que no es necesario, pero sí podemos decidir cómo serán nuestros actos, como los de Francis Kéré, para que el mundo no funcione con verticalidad, sino con horizontalidad.

[1]https://es.wikipedia.org/wiki/Arquitectura_social

[2]https://en.wikipedia.org/wiki/Make_It_Right_Foundation

[3]https://www.ted.com/about/our-organization

[4]http://etimologias.dechile.net/?responsabilidad

[5]http://www.alleanzacattolica.org/idis_dpf/spanish/b_edmund_burke.htm

Imágen de cabecera de http://www.kere-architecture.com/

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